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Aplicación de la neuroeducación en el aula

Jesús Guillén es un experto en neurociencia aplicada a la educación y para él, es necesario introducir esta neuroeducación en una ‘nueva escuela’. El ámbito más directo para llevar a cabo y aplicar las ideas de la neuroeducación es, principalmente, la escuela.
Como ya sabemos, la neuroeducación tiene como objetivo mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, teniendo en cuenta el comportamiento del cerebro de los alumnos.
La base de una buena enseñanza/aprendizaje y de buena adquisición de conocimientos es la actitud participativa por parte del alumno. Es necesario que el alumno participe activamente con los conocimientos que se quieren adquirir, tanto para construirlos, como para analizarlos y cuestionarlos. 
Qué puede hacer el profesor:
- Crear un buen ambiente emocional en el aula: el profesor debe facilitar el contexto de este aprendizaje y que su ‘escenario’, que será el aula, se convierta en un lugar favorable para el alumno. Hay que dejar atrás el refuerzo negativo y liberar el estrés excesivo en el aula.
-Se debe potenciar el aprendizaje emocional: es necesario que el alumno se interese por aquello que se va a aprender; por ello, una buena estrategia de neuroeducación es la de crear emociones dentro del contexto del temario que se va a impartir.
- Cambiar los estilos y las vías de enseñanza/aprendizaje tradicionales: es necesario un cambio de rumbo, y para ello el profesor debe presentar variedad de actividades, de métodos y de materiales a la hora de da clase. A través de la neuroeducación, se intentan estimular todos los sentidos, para poder aprender de forma más integral y teniendo en cuenta a todos los alumnos.
-Llevar a cabo la repetición, pero de forma diferente: es decir, la repetición de información es uno de los métodos más usado a la hora de aprender, pero la repetición suele ser monótona y aburrida; por eso, la neuroeducación apuesta porque esta repetición se haga de manera diferente, mediante actividades variadas que ayuden a este aprendizaje sin limitarse a una repetición total.
-Potenciar el aprendizaje significativo: los alumnos deben entender que todo lo que aprenden tiene o tendrá una utilidad en el futuro. Para ello, se pueden llevar acabo diferentes actividades que simulen las actividades diarias del mundo real como investigar, diseñar experimentos o realizar actividades artísticas.
-Feedback: fomentar la retroalimentación es algo básico para el proceso de aprendizaje, es necesario que el alumno sepa qué hace y qué necesita mejorar. Es necesario que el alumno sea capaz de ver y corregir sus errores, pero siempre de manera positiva y a través de varias pautas guiadas.
Todo este trabajo por parte del profesor en el aula debe ser reforzado por el trabajo de los padres fuera del aula que deben ser principalmente paralelo y complementario al de los profesores: deben trabajar en casa forjando la autoestima del niño, no deben frenar su creatividad, deben enseñarles a aplicar los conocimientos en la vida real, potenciar un buen descanso para el niño así como una vida saludable.

En muchas ocasiones, la neuroeducación se ha utilizado en las aulas para ayudas a alumnos con problemas de aprendizaje como dislexia, TDAH o autismo. Es interesante las aportaciones de la neuroeducación al proceso de aprendizaje de este tipo de alumnos ya que además de ayudar a saber cómo aprende el cerebro, también ayuda a entender cómo funcoinan los cerebros con dificultades de aprendizaje.

Existe una plataforma educativa muy interesante que trabaja en la línea de la neuroeducación: se denomina CogniFit y ya hay muchos centros escolares en todo el mundo que la están utilizando y aplicando en sus aulas, sobre todo como ya hemos dicho, par alumnos con problemas de aprendizaje.
Es una herramienta científica para educadores, que ayuda a identificar las cusas neurológicas que pueden estar relacionadas con el fracaso escolar y rehabilitar las principales funciones cognitivas de los niños.


Para finalizar y a modo de ampliación, tenéis aquí una conferencia de Jesús Guillén sobre cómo aplicar la neuroeducación en el aula.


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